La adolescencia es una etapa llena de muchos cambios físicos, psicológicos y sociales. Se vive una nueva realidad, donde los amigos van ocupando, poco a poco, un espacio que hasta ahora era exclusivo de la familia.
Los padres dudan en cómo acercarse a sus hijos y si deben pactar, negociar, o imponer. Les preocupan temas relacionados con la sexualidad, la llegada de nuevas situaciones de riesgo y gestionar la realidad de las nuevas tecnologías.
Cuando se conocen las cosas es mucho más fácil actuar; se da menos importancia y se dramatiza menos en los momentos de fricción, al poder verlos como normales.