Hay que cuidar los oídos, ya que a través de ellos se va descubriendo la banda sonora de toda la vida.
Es conveniente tomar algunas medidas para que la salud de los oídos no se vea afectada:
- Evitar la exposición prolongada a ruidos fuertes y a corta distancia.
- Bajar el volumen de la música o del televisor. si no se pueden oír las conversaciones cercanas. La solución no es gritar más, sino reducir el ruido ambiental.
- Limitar el tiempo de escucha de música mediante auriculares y reducir el volumen de la música si ésta es audible desde fuera de los cascos. Lo mismo es aplicable a las vídeo-consolas
- Evitar el uso de bastoncillos para limpiar o secar los oídos.
- No introducir ningún objeto en los oídos. En los viajes en avión, y en especial durante despegue y aterrizaje, masticar algo para anular el efecto del cambio de presión. Si se trata de un bebé, procurar que succione el chupete o un biberón.
- Cuando se ponen en contacto los oídos con el agua:
- Evitar el baño en aguas poco saludables, principal causa de otitis.
- Zambullirse lentamente en playas y piscinas.
- Para meterse en el agua de piscina o mar, usar tapones que se adapten bien al conducto auditivo, aunque se sabe que el agua va a seguir pasando en menos cantidad, y los conductos se mantendrán húmedos.
- Al salir del agua, secar bien los oídos con la punta de la toalla o con un paño.
Dr. Antonio Redondo Romero
Pediatra – Alicante
Hospital Vithas Medimar Internacional